Sitios para quedar con amigos en Valencia para comer
Hay una escena que vemos prácticamente todos los fines de semana en Flor de Tapa.
Llega una mesa de amigos.
Se sientan.
Abren la carta.
Y alguien dice:
— Bueno, no pidamos demasiado.
Mentira.
Nunca ocurre.
Cinco minutos después ya hay una persona defendiendo las croquetas, otra diciendo que el brioche de longaniza hay que pedirlo sí o sí y alguien preguntando si el steak tartar es para compartir o para pedir dos.
Y sinceramente, creo que esa es la gracia de salir a comer con amigos.
Porque cuando quedas con colegas, nadie quiere un plato para él y ya está.
Lo divertido es pedir cosas para el centro.
Ir probando.
Robarle una croqueta al de enfrente.
Discutir cuál ha sido el mejor plato.
Y acabar pidiendo una cosa más porque "total, ya estamos aquí".
De hecho, hay una teoría que tengo desde hace tiempo.
Las mejores comidas con amigos son las que empiezan a las dos y media y terminan cuando alguien mira el reloj y dice:
— ¿Cómo que son las cinco?
Y eso pasa mucho más de lo que parece.
Pasa cuando la comida acompaña.
Cuando el ambiente es cómodo.
Y cuando nadie tiene ganas de levantarse de la mesa.
Al final, cuando alguien me pregunta dónde quedar con amigos para comer en Valencia, no pienso en el restaurante más elegante ni en el más famoso.
Pienso en sitios donde puedas sentarte sin prisa, pedir varias tapas para compartir y echar la tarde.
Porque sinceramente, después de la comida nadie recuerda cuánto pesaba el plato o cómo estaba decorado.
Lo que recuerda es la conversación, las risas y ese amigo que dijo que no tenía hambre y acabó comiéndose media mesa.
Y para eso, las tapas siguen siendo imbatibles.