Planes en Valencia con tu novia
El otro día estaba buscando un plan diferente entre semana para hacer con mi chica.
Algo tranquilo.
No una fiesta de viernes acabando a las tres de la mañana.
Pero tampoco el típico plan de sofá, serie y a dormir.
Algo que tuviese ese punto de "hoy hacemos algo guay".
Y la verdad es que acabamos haciendo uno de los planes que más repetimos últimamente.
Primero una cena en Flor de Tapa.
Y luego una copa en Café La Maja.
Y sinceramente, es difícil fallar con esa combinación.
Lo que me gusta de Flor de Tapa es que no es el típico restaurante donde llegas, pides un plato cada uno y en 45 minutos estás fuera.
Aquí la gracia está en compartir.
Nosotros solemos empezar con unas croquetas porque, siendo sinceros, sería raro venir y no pedirlas.
Luego normalmente cae el escalope vienes, que es uno de esos platos que siempre acabamos comentando mientras comemos.
Y a partir de ahí ya depende del día. A veces algún plato nuevo de la carta, a veces el steak tartar, a veces algo que nos recomienda el equipo.
Lo bueno es que como la carta cambia bastante, siempre hay alguna excusa para probar algo diferente.
Y eso hace que no tengas la sensación de repetir siempre el mismo plan.
Lo que empieza siendo una cena rápida acaba convirtiéndose en dos horas hablando, probando platos y diciendo la típica frase de:
— Bueno, ¿pedimos postre o qué?
Aunque diez minutos antes jurabas que estabas lleno.
Y cuando termina la cena, viene la segunda parte del plan.
Sales por la puerta, caminas literalmente unos segundos y estás en Café La Maja.
Una copa tranquila.
Sin prisas.
Sin mover el coche.
Sin tener que cruzarte media Valencia.
Y ahí es cuando te das cuenta de que probablemente no necesitabas un plan súper original.
Solo necesitabas una buena cena, una copa después y alguien con quien te apetezca alargar la noche un poco más.
Y sinceramente, para un martes o un miércoles cualquiera, me parece un planazo.