Dónde cenar con amigos en Valencia sin acabar en el típico sitio

Tengo una teoría.

Cuando sales a cenar con amigos hay dos tipos de restaurantes.

Los que sirven comida.

Y los que generan conversaciones.

Los primeros cumplen.

Los segundos son los que recuerdas.

Porque cuando quedas con amigos no buscas únicamente comer bien. Buscas un sitio donde podáis hablar, compartir platos, reíros y acabar alargando la sobremesa mucho más de lo que habíais planeado.

Por eso creo que las tapas siguen funcionando tan bien.

Porque obligan a interactuar.

Alguien quiere pedir croquetas.

Otro insiste en pedir algo que nadie conoce.

Otro asegura que no tiene hambre y acaba comiendo más que nadie.

Y al final la comida se convierte en parte del plan.

En Flor de Tapa vemos constantemente mesas que llegan para comer a las dos y media y siguen allí cuando el reloj marca las cinco.

Y sinceramente, creo que eso es una buena señal.

Porque significa que nadie tiene prisa por irse.

Y para mí, eso es exactamente lo que debería conseguir un buen restaurante.

Anterior
Anterior

Si viniese un amigo de fuera a Valencia, lo llevaría aquí

Siguiente
Siguiente

Planes en Valencia con tu novia