Un buen restaurante de tapas en Valencia también se mide por los postres

Cuando alguien busca un restaurante de tapas en Valencia, normalmente piensa en las tapas.

Y es lógico.


Piensa en qué compartir, qué pedir para el centro de la mesa o qué plato tiene mejor pinta en la carta.

Pero sinceramente, creo que hay una parte de la experiencia que muchas veces se infravalora muchísimo: el postre.

Porque seguro que te ha pasado alguna vez. Sales a cenar, la comida ha estado bien, has disfrutado, pero llega el momento del postre y piensas: "bueno, da igual, tampoco hace falta".

Y al final lo pides porque sí.

Para nosotros, un buen postre debería generar la misma ilusión que una buena tapa. Debería ser el motivo por el que te quedas diez minutos más en la mesa. El plato que compartes aunque habías dicho que estabas lleno. El que hace que la comida termine arriba y no simplemente se acabe.

Creo que un restaurante de tapas en Valencia debería cuidar el principio, el centro y el final de la experiencia. Porque una cena no son solo los platos principales. Es todo lo que ocurre alrededor.

En Flor de Tapa intentamos que los postres tengan exactamente la misma importancia que cualquier otra parte de la carta. Porque después de una buena cena, lo último que queremos es terminar con algo que se sienta como un trámite.

Y sinceramente, algunas de las conversaciones más largas suelen empezar justo cuando llega el postre a la mesa.

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